Esta mañana estaba parado en un semáforo, cuando por el paso de peatones andaba una persona que era exactamente igual a un familiar mío. Físicamente eran las dos iguales, pero en su conjunto, algo las diferenciaba mucho. Era raro.
Me di cuenta. La persona del semáforo andaba rápido, con decisión, con las cosas claras (quizá saco demasiadas conclusiones de alguien que vi en un semáforo.. :-) ). La persona que yo conozco no anda rápido. De hecho, no creo que pudiera andar rápido, o hacer las cosas rápido. Eran dos cuerpos prácticamente iguales con dos formas de enfocar el día a día meridianamente opuestas. El resultado era el de dos personas distintas, muy distintas.
He seguido pensando sobre el tema, mientras venía hacia la oficina. Cada uno de nosotros tenemos un Ritmo vital – bueno, yo lo he llamado así.. :-). Unos más rápido, y otros más lento. Unos más decidido, y otros menos. Unos más directo, y otros menos. Pensando en algún amigo, me he dado cuenta de que los que tienen un ritmo rápido y decidido se pueden adaptar al lento sin problemas, pero los que tienen un ritmo lento o casi adolecen de éste no pueden adaptarse a uno más veloz.
Me ha dado tiempo a pensar más (30 minutos en moto dan para mucho… :-)) sobre si esto ocurre
en las empresas... Ocurrió en agroterra.
En una Startup, cuando no tienes a nadie con quien comparar tu ritmo vital o cuando no existen referencias externas, acabas estableciendo tu propio ritmo vital empresarial. Puede ser un buen ritmo, o puede que corras el riesgo de acomodarte y establecer una velocidad crucero que se adapta a ti, pero que simplemente no es cómoda para tu empresa, porque no sirve.
Tu ritmo vital personal puede ser bueno, pero el que cuenta es el de tu Startup, y si es lento no vale. Eso es lo que me pasó a mí.
Los primeros dos años desde que nació agroterra éramos tres personas. La mayoría del tiempo lo pasaba sólo, y yo marcaba el ritmo vital de la empresa. No teníamos mucha competencia, y podíamos pagar (más o menos) las pocas facturas que llegaban, así que el ritmo era el que era…un ritmo vital tranquilo. Trabajaba mucho personalmente, pero la empresa marchaba a una velocidad de crucero “agradable”.
Pero llegó Alfonso Fernández, el primer socio externo de agroterra. Era mi primera vez presentando los resultados del año, así que estaba algo tenso. Pero estaba tranquilo. Los resultados eran similares a los del año anterior, un poco mejores. Cuando acabé mi presentación, Alfonso se dispuso a pronunciar sus primeras palabras como socio, y fueron estas: “Esto es Más de lo mismo”. Más de lo mismo (que también interpreté como un ácido “más de la misma mierda”). Estas palabras, muy comentadas entre nosotros a lo largo de estos años, fueron un revulsivo. Me hicieron buscar referencias externas en las que reflejar el ritmo de trabajo de mi empresa, y tratar de adaptarlo a éstas. Alfonso tenía razón. agroterra iba a velocidad de crucero, y tenía que ir a Supersónica!! :-)
Empecé a cambiar hábitos. Lo importante no era trabajar 14 horas al día, sino marcarte y conseguir hitos ambiciosos, uno tras otro. Así aumentaríamos la velocidad de crucero de agroterra.
Hoy, cada vez que analizamos una nueva implementación en agroterra y nos parece mediocre usamos el término “más de lo mismo”, que para nosotros refleja eso, no te duermas, que tu ritmo vital empresarial lidere tu proyecto y tu proyecto te lidere a ti.
Espero que esto te sirva para algo. :-)
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miércoles 9 de septiembre de 2009
Startups: Ritmo vital, ritmo empresarial y más de lo mismo
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jueves 28 de mayo de 2009
Startups: Mi gran Idea para triunfar.... en el año 1999
El otro día estuve discutiendo con Juan Luis Hortelano, Rodolfo Carpintier y Javier Martín sobre la importancia de La Idea en un proyecto de Internet. Fue en una mesa coloquio en el Día del emprendedor en Valencia.
En realidad, todos estábamos bastante de acuerdo en que más que la idea en sí, es el emprendedor, su equipo, y las ideas que rodean a esa idea los que finalmente marcan la diferencia del éxito o fracaso de un proyecto.
Por si me quedaba alguna duda, después de repasar mi idea inicial de agroterra, hace ya casi diez años!, no puedo más que confirmar mis palabras. También reconozco que me he reído un rato. ;-)
Aquí la tenéis:

¿Cómo pude dejar mi trabajo, mi sueldo, y mi futuro como Ingeniero, por esto?
:-)
Una web sin modelo de negocio, sin ideas claras, sin ánimo de lucro!.. menudo empresario. ;-)
Con el tiempo y con muchos cambios, llegamos a esto:

Pero en fin, hay visiones para todo. A mí me consuela pensar que aunque me equivoqué en el concepto inicial de agroterra, supe rectificar al menos en parte. La realidad es que habría sido mejor no equivocarse desde el principio, o simplemente tener una idea mejor. En el próximo proyecto. ¿no?
:-)
En realidad, todos estábamos bastante de acuerdo en que más que la idea en sí, es el emprendedor, su equipo, y las ideas que rodean a esa idea los que finalmente marcan la diferencia del éxito o fracaso de un proyecto.
Por si me quedaba alguna duda, después de repasar mi idea inicial de agroterra, hace ya casi diez años!, no puedo más que confirmar mis palabras. También reconozco que me he reído un rato. ;-)
Aquí la tenéis:

¿Cómo pude dejar mi trabajo, mi sueldo, y mi futuro como Ingeniero, por esto?
:-)
Una web sin modelo de negocio, sin ideas claras, sin ánimo de lucro!.. menudo empresario. ;-)
Con el tiempo y con muchos cambios, llegamos a esto:

Pero en fin, hay visiones para todo. A mí me consuela pensar que aunque me equivoqué en el concepto inicial de agroterra, supe rectificar al menos en parte. La realidad es que habría sido mejor no equivocarse desde el principio, o simplemente tener una idea mejor. En el próximo proyecto. ¿no?
:-)
lunes 27 de abril de 2009
Startups: El Internet Real y su ‘peligro de extinción’
Nunca he tenido mucha visión en los negocios online. Quizá por esto me gusten tanto los proyectos reales, del "Internet Real".
:-)
La mayor parte de los inversores en proyectos online apuestan por proyectos de riesgo, innovadores y creadores de tendencias. En cierto modo esto es lógico. Invertir en Facebook antes de su lanzamiento habría sido un acierto, y por encima de todo, muy rentable.
Sin embargo, lo que no entiendo es cómo la mayoría de inversores de este sector no valoran de igual modo invertir en proyectos de Internet REAL.
Para mí, un proyecto de Internet real es aquel que mejora un modelo de negocio que ya funciona en la vida real. Por lo tanto, no es algo innovador, sino más bien un avance de un modelo de negocio existente.
Lo bueno que tienen este tipo de modelos de negocio es que YA están probados, y funcionan. Si mejoras los cauces, herramientas y efectividad de un modelo de negocio que ya existe y es rentable, conseguirás con mucha seguridad aún más rentabilidad.
Por lo tanto, no se trata de proyectos innovadores, es cierto, pero sí de proyectos rentables para el inversor y emprendedor.
Lo malo - y también lo bueno! :-) - de estos modelos de negocio es que están en peligro de extinción. Lógicamente los negocios rentables en la vida real van evolucionando poco a poco hacia el mundo online, cubriendo así esos vacíos de efectividad y utilidad que suelen tener.
Aún así, creo que existen bastantes oportunidades hoy por hoy. Quizá la clave se adivinar cuándo entrar en estos sectores anclados en el mundo offline.
En el caso de agroterra nosotros entramos antes de lo esperado, aunque siempre he pensado que nuestra presencia en cierto modo dinamizó el sector agrario y aceleró su presencia online. Además, llegar antes nos permitió estar preparados para el momento en el que el sector despertó. Y lógicamente, también tuvimos unos comienzos difíciles..
Me pregunto cuántos Twitters se han quedado en el camino, y cuantas inversiones con ellos… proyectos bien ejecutados, pero que simplemente no cuajaron.
Me pregunto también cuántas inversiones en proyectos “reales” bien ejecutados han fracasado. No tengo las cifras, pero diría que pocas.
En esta época tan compleja quizá una opción sólida de inversión sea elegir proyectos reales, basados en una mejora de la vida real.
¿Me sigues en Twitter?
Un saludo.
:-)
La mayor parte de los inversores en proyectos online apuestan por proyectos de riesgo, innovadores y creadores de tendencias. En cierto modo esto es lógico. Invertir en Facebook antes de su lanzamiento habría sido un acierto, y por encima de todo, muy rentable.
Sin embargo, lo que no entiendo es cómo la mayoría de inversores de este sector no valoran de igual modo invertir en proyectos de Internet REAL.
Para mí, un proyecto de Internet real es aquel que mejora un modelo de negocio que ya funciona en la vida real. Por lo tanto, no es algo innovador, sino más bien un avance de un modelo de negocio existente.
Lo bueno que tienen este tipo de modelos de negocio es que YA están probados, y funcionan. Si mejoras los cauces, herramientas y efectividad de un modelo de negocio que ya existe y es rentable, conseguirás con mucha seguridad aún más rentabilidad.
Por lo tanto, no se trata de proyectos innovadores, es cierto, pero sí de proyectos rentables para el inversor y emprendedor.
Lo malo - y también lo bueno! :-) - de estos modelos de negocio es que están en peligro de extinción. Lógicamente los negocios rentables en la vida real van evolucionando poco a poco hacia el mundo online, cubriendo así esos vacíos de efectividad y utilidad que suelen tener.
Aún así, creo que existen bastantes oportunidades hoy por hoy. Quizá la clave se adivinar cuándo entrar en estos sectores anclados en el mundo offline.
En el caso de agroterra nosotros entramos antes de lo esperado, aunque siempre he pensado que nuestra presencia en cierto modo dinamizó el sector agrario y aceleró su presencia online. Además, llegar antes nos permitió estar preparados para el momento en el que el sector despertó. Y lógicamente, también tuvimos unos comienzos difíciles..
Me pregunto cuántos Twitters se han quedado en el camino, y cuantas inversiones con ellos… proyectos bien ejecutados, pero que simplemente no cuajaron.
Me pregunto también cuántas inversiones en proyectos “reales” bien ejecutados han fracasado. No tengo las cifras, pero diría que pocas.
En esta época tan compleja quizá una opción sólida de inversión sea elegir proyectos reales, basados en una mejora de la vida real.
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lunes 16 de febrero de 2009
Startups: ¿Por qué me cobras 100, si yo me habría gastado 1.000?. Estás perdiendo 900
Maximizar el ingreso por usuario en un modelo Premium es complicado.
Porque, ¿Cuánto vale tu servicio Premium?...uhmmm miremos a la competencia. Pero, ¿y si la competencia tiene menos idea aún que tú?.
;-)
Para mí, la clave para maximizar el ingreso por usuario en un modelo Premium es elegir unas tarifas adecuadas a tu servicio, aunque esto es siempre complejo, al menos para mí.
No lo es tanto el valor en sí (€), sino más bien los parámetros que eliges para diferenciar tus servicios Premium entre sí.
En el caso de Agroterra, el cambio de tarifas que tenemos que aplicar en 2009 - que se deriva de un aumento de tráfico y contactos comerciales de casi el 100% con respecto a 2008 - se hace complejo. De hecho, aún no hemos implementado las nuevas tarifas, y estamos en febrero. A todo esto se une el 2009 y su crisis. ¿Cómo podemos, de cara al usuario, subir las tarifas en medio de esta coyuntura nacional?. Pero bueno, ese es otro tema...aunque si alguien tiene una solución.. se la agradezco.
A la hora de establecer unas tarifas he tratado siempre de utilizar muchos criterios. En cualquier caso, me he dado cuenta de que siempre han prevalecido en mis decisiones, dos por encima del resto:
El primero se refiere a nosotros (la empresa): Maximizar la inversión del usuario en nuestros servicios. Es decir, establecer una escala de precios que elimine de golpe los Costes de Oportunidad de los usuarios que habrían pagado más. Establecer unos precios que cubran a todos: Los que quieren/pueden gastarse poco, y los que quieren gastarse mucho, y los que quieren el "Full Equip".
"¿Por qué me cobras 100, si yo me habría gastado 1.000?. Estás perdiendo 900."
El segundo se refiere al usuario: Trato de crear un escalado de tarifas coherente para el usuario. Que entienda que si pagas más, obtienes mucho más, y que si paga mucho más, obtienes mucho mucho más. Creo que la clave en este punto es a) elegir los parámetros de diferenciación y b) entender que hay unos mínimos por debajo de los cuales no puedes moverte.
Por ejemplo, ayer hablando de este tema con mis amigos Juan Luis Hortelano (Tecnorantes) y Fernando Serer (Pequelia), les puse el ejemplo del escalado de precios en los vuelos Low Cost: De cara al usuario, esta escala de precios tiene un mínimo, y ese mínimo es que el avión te lleva al destino. A TODOS los usuarios. Sin embargo no todos tienen acceso a toallitas calientes.
Cuando el producto no es tan claro como el de un vuelo, en ocasiones elegir los parámetros de diferenciación y establecer ese mínimo es complejo.
En fin, supongo que este artículo me va a ayudar más a mí que a nadie más, ahora que estoy inmerso en todos estos temas.
:-)
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Porque, ¿Cuánto vale tu servicio Premium?...uhmmm miremos a la competencia. Pero, ¿y si la competencia tiene menos idea aún que tú?.
;-)
Para mí, la clave para maximizar el ingreso por usuario en un modelo Premium es elegir unas tarifas adecuadas a tu servicio, aunque esto es siempre complejo, al menos para mí.
No lo es tanto el valor en sí (€), sino más bien los parámetros que eliges para diferenciar tus servicios Premium entre sí.
En el caso de Agroterra, el cambio de tarifas que tenemos que aplicar en 2009 - que se deriva de un aumento de tráfico y contactos comerciales de casi el 100% con respecto a 2008 - se hace complejo. De hecho, aún no hemos implementado las nuevas tarifas, y estamos en febrero. A todo esto se une el 2009 y su crisis. ¿Cómo podemos, de cara al usuario, subir las tarifas en medio de esta coyuntura nacional?. Pero bueno, ese es otro tema...aunque si alguien tiene una solución.. se la agradezco.
A la hora de establecer unas tarifas he tratado siempre de utilizar muchos criterios. En cualquier caso, me he dado cuenta de que siempre han prevalecido en mis decisiones, dos por encima del resto:
El primero se refiere a nosotros (la empresa): Maximizar la inversión del usuario en nuestros servicios. Es decir, establecer una escala de precios que elimine de golpe los Costes de Oportunidad de los usuarios que habrían pagado más. Establecer unos precios que cubran a todos: Los que quieren/pueden gastarse poco, y los que quieren gastarse mucho, y los que quieren el "Full Equip".
"¿Por qué me cobras 100, si yo me habría gastado 1.000?. Estás perdiendo 900."
El segundo se refiere al usuario: Trato de crear un escalado de tarifas coherente para el usuario. Que entienda que si pagas más, obtienes mucho más, y que si paga mucho más, obtienes mucho mucho más. Creo que la clave en este punto es a) elegir los parámetros de diferenciación y b) entender que hay unos mínimos por debajo de los cuales no puedes moverte.
Por ejemplo, ayer hablando de este tema con mis amigos Juan Luis Hortelano (Tecnorantes) y Fernando Serer (Pequelia), les puse el ejemplo del escalado de precios en los vuelos Low Cost: De cara al usuario, esta escala de precios tiene un mínimo, y ese mínimo es que el avión te lleva al destino. A TODOS los usuarios. Sin embargo no todos tienen acceso a toallitas calientes.
Cuando el producto no es tan claro como el de un vuelo, en ocasiones elegir los parámetros de diferenciación y establecer ese mínimo es complejo.
En fin, supongo que este artículo me va a ayudar más a mí que a nadie más, ahora que estoy inmerso en todos estos temas.
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lunes 12 de enero de 2009
Los "gurúes" y "falsos mesías"
Esta frase de Alejandro Suárez, en su Post "Lo que menos me ha gustado del 2008", es de lo que más me ha gustado del 2009 hasta la fecha. :-o)
"Los gurúes y falsos mesías: Poco puedo decir. Sólo que soy una persona que no para de meter la pata, y seguiré haciéndolo, pero presumo de hacerlo tomando mis propias decisiones. Leo algún blog desde el que desde la tribuna se intenta con más o menos acierto, con más o menos calidad literaría e intelectual prescribir lo bueno y lo malo, lo que es cool y lo que es un bluff. Creo que hay que huir de eso. Es bonito que haya debate y no estemos de acuerdo, pero no creo en la prescripción del camino fácil, ni en el populismo barato. No quiero nadie que piense por mi y no quiero recibir clases ex catedra desde pulpitos teóricos y en ocasiones con intereses personales. No quiero ser prescriptor, ni que nadie crea que puede serlo conmigo."
Esto ya es mío: Los puntos de vista de Alejandro son siempre diferentes al resto. Me aportan.
Y es eso quizá lo que le convierte, al menos para mí, en uno de mis "Gurúes" preferidos, aunque él no lo quiera.
;-)
"Los gurúes y falsos mesías: Poco puedo decir. Sólo que soy una persona que no para de meter la pata, y seguiré haciéndolo, pero presumo de hacerlo tomando mis propias decisiones. Leo algún blog desde el que desde la tribuna se intenta con más o menos acierto, con más o menos calidad literaría e intelectual prescribir lo bueno y lo malo, lo que es cool y lo que es un bluff. Creo que hay que huir de eso. Es bonito que haya debate y no estemos de acuerdo, pero no creo en la prescripción del camino fácil, ni en el populismo barato. No quiero nadie que piense por mi y no quiero recibir clases ex catedra desde pulpitos teóricos y en ocasiones con intereses personales. No quiero ser prescriptor, ni que nadie crea que puede serlo conmigo."
Esto ya es mío: Los puntos de vista de Alejandro son siempre diferentes al resto. Me aportan.
Y es eso quizá lo que le convierte, al menos para mí, en uno de mis "Gurúes" preferidos, aunque él no lo quiera.
;-)
jueves 11 de diciembre de 2008
Startups: Cuando tu proyecto tiene un mal enfoque
A veces, cometer un error detrás de otro te lleva a un sitio que te gusta. En esos momentos, no cambiaría nada del pasado. Sin embargo, eso no significa que el camino correcto sea cometer errores...
Era el año 1.999 y quería crear una empresa. Estaba convencido de dejar mi trabajo de ingeniero y montar algo. Planeé una idea que consideré brillante. "Un mercado de compraventa en tiempo real para las empresas del sector agrario". Es decir, Agroterra.
Creé Agroterra. Desarrollé un sistema de clasificados totalmente gestionable por el usuario, y muy sencillo: se registraban, publicaban sus anuncios, gestionaban las ofertas y más. Tipo infojobs.
Era sencillo de usar. Sencillo... para mí.
Empecé a notar que la idea no era buena cuando, mirando a mi alrededor, me di cuenta de que el 80% de mis amigos no tenían email. El email era necesario para darse de alta en Agroterra.
Entonces, me pregunté: "¿Qué porcentaje de los productores en origen, agricultores, fabricantes y distribuidores agrarios tendrán email en este momento (año 2.000)?".
La respuesta me hizo ver que había metido la pata. Me dio mucha rabia no haber planificado un comienzo mejor. Analizar las cosas de antemano. Hacer un pequeño estudio de mercado, estudiar a tu usuario y conocer sus necesidades. Todo lo que te dicen que hagas.
Yo no hice nada de eso.
En su momento cambiamos rápidamente hacia los contenidos, y salimos adelante. Conseguimos patrocinadores para los canales de noticias.
Pero de todas formas, este fue uno de mis mayores errores en la gestión de Agroterra (y no son pocos.. :-))
¿Pero fue un error? Hoy en día aún me lo pregunto.
Técnicamente fue un error, está claro.
Por otro lado, estoy contento con lo que somos hoy en día, muy contento. No por nuestras ventas, sino por nuestra filosofía, nuestra forma de ver el mercado y lo que ofrecemos a nuestros usuarios.
Y esta perspectiva la hemos creado con el tiempo, todo el equipo. Con muchos años de gestionar un proyecto con un mal enfoque.
No tengo una moraleja positiva para esto. Supongo que la próxima vez haré un estudio de mercado y analizaré a mi usuario. :-)
Pero lo cierto es que no cambiaría ni una coma de nuestro pasado.
A veces no es el proyecto el que no está preparado, sino el emprendedor, y unos cuantos años de crecimiento lento pueden ayudarte mucho..., a mí me ayudaron.
En sus fases iniciales, una Startup y su fundador van de la mano. Mi falta de madurez y experiencia empresarial me hizo cometer errores graves en el inicio y, si el proyecto hubiera tenido éxito en aquel momento, no habría sabido gestionarlo.
Sin embargo, el paso de los años y el crecimiento lento de Agroterra desde el 2000 al 2005 me ayudó mucho personalmente: a entender mi negocio, a saber interpretar - más o menos! ;-) - lo que viene mañana, estar preparado para los cambios y a saber adaptarme.
Por eso estoy contento de haber elegido mal. Por eso no cambiaría nada.
Pero no siempre hacer las cosas mal te lleva a un buen resultado. Si mañana empiezo otro proyecto, planificaré las cosas bien desde el principio.
:-)
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Era el año 1.999 y quería crear una empresa. Estaba convencido de dejar mi trabajo de ingeniero y montar algo. Planeé una idea que consideré brillante. "Un mercado de compraventa en tiempo real para las empresas del sector agrario". Es decir, Agroterra.
Creé Agroterra. Desarrollé un sistema de clasificados totalmente gestionable por el usuario, y muy sencillo: se registraban, publicaban sus anuncios, gestionaban las ofertas y más. Tipo infojobs.
Era sencillo de usar. Sencillo... para mí.
Empecé a notar que la idea no era buena cuando, mirando a mi alrededor, me di cuenta de que el 80% de mis amigos no tenían email. El email era necesario para darse de alta en Agroterra.
Entonces, me pregunté: "¿Qué porcentaje de los productores en origen, agricultores, fabricantes y distribuidores agrarios tendrán email en este momento (año 2.000)?".
La respuesta me hizo ver que había metido la pata. Me dio mucha rabia no haber planificado un comienzo mejor. Analizar las cosas de antemano. Hacer un pequeño estudio de mercado, estudiar a tu usuario y conocer sus necesidades. Todo lo que te dicen que hagas.
Yo no hice nada de eso.
En su momento cambiamos rápidamente hacia los contenidos, y salimos adelante. Conseguimos patrocinadores para los canales de noticias.
Pero de todas formas, este fue uno de mis mayores errores en la gestión de Agroterra (y no son pocos.. :-))
¿Pero fue un error? Hoy en día aún me lo pregunto.
Técnicamente fue un error, está claro.
Por otro lado, estoy contento con lo que somos hoy en día, muy contento. No por nuestras ventas, sino por nuestra filosofía, nuestra forma de ver el mercado y lo que ofrecemos a nuestros usuarios.
Y esta perspectiva la hemos creado con el tiempo, todo el equipo. Con muchos años de gestionar un proyecto con un mal enfoque.
No tengo una moraleja positiva para esto. Supongo que la próxima vez haré un estudio de mercado y analizaré a mi usuario. :-)
Pero lo cierto es que no cambiaría ni una coma de nuestro pasado.
A veces no es el proyecto el que no está preparado, sino el emprendedor, y unos cuantos años de crecimiento lento pueden ayudarte mucho..., a mí me ayudaron.
En sus fases iniciales, una Startup y su fundador van de la mano. Mi falta de madurez y experiencia empresarial me hizo cometer errores graves en el inicio y, si el proyecto hubiera tenido éxito en aquel momento, no habría sabido gestionarlo.
Sin embargo, el paso de los años y el crecimiento lento de Agroterra desde el 2000 al 2005 me ayudó mucho personalmente: a entender mi negocio, a saber interpretar - más o menos! ;-) - lo que viene mañana, estar preparado para los cambios y a saber adaptarme.
Por eso estoy contento de haber elegido mal. Por eso no cambiaría nada.
Pero no siempre hacer las cosas mal te lleva a un buen resultado. Si mañana empiezo otro proyecto, planificaré las cosas bien desde el principio.
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jueves 27 de noviembre de 2008
Startups: Cómo elegir a tus socios sin tener ni idea de elegir
Hace ya casi un año (ya?) que decidí incorporar nuevos socios a Agroterra. Una decisión difícil pero que, una vez tomada, me obligaba a elegir el perfil adecuado.
Luego tendría que intentar convencerles de que se unieran a nuestro proyecto... pero ese es otro tema.
Pero, ¿qué criterios podría usar para encontrar al socio adecuado?
Empecé a leer. "Lo mejor es que no tengas socios", "lo mejor es que sí". "Lo mejor es un socio financiero", o "uno tecnológico". "Lo mejor es una combinación..".... me repasé todos los blogs posibles (loogic, como no!)sin obtener un criterio válido para mí. Leí algún libro, tampoco. Hablé con gente que había pasado por eso. Cada uno analizaba el tema según le había ido.
Lo cierto es que me dí cuenta de que sólo yo podría definir mi propio criterio.
Pero ¿Qué criterio elegir?. Comencé a crear una lista interminable de valores técnicos, empresariales, económicos y de conocimiento que mis nuevos socios deberían tener.
Después de un par de días de repasos y modificaciones a esa lista, terminé. La lista tenía 3 puntos:
1. Ser buena persona
2. Tener sentido común
3. Ser técnicamente bueno en lo suyo
Lo cierto es que mi lista me sorprendió.
Aún así, me hice una promesa: El socio que entre en Agroterra tiene que cumplir, por este orden, los 3 puntos de mi lista.
Recuerdo que pensé que parecía que estaba buscando pareja.. ;-).
Meses después y con una perspectiva diferente, no puedo estar más contento con mi lista.
Sin duda ser técnicamente bueno (o tener $$) era obvio, pero ser buena persona no es un factor decisivo en la búsqueda de socios, y tampoco lo es tener sentido común.
Sin embargo, para mí lo fue. La vida de una empresa es larga y tener buenas personas a mi lado me motiva cada día, y me da confianza. Me ayuda a trabajar en equipo.
Los problemas siempre surgen, y tener personas a mi lado con una elevada dosis de sentido común me ayuda a superarlos y a encontrar soluciones creativas.
Cuando conocí a Marek Fodor recuerdo que lo primero que pensé - antes de saber quien era - es que parecía ser especialmente muy buena persona. El tiempo lo ha confirmado. Luego tuve la suerte de que sea un tío técnicamente genial.
Contacté con Luis Fáus porque era para mí una persona con enormes conocimientos comerciales - justo lo que buscaba -.
Recuerdo lo contento que salí de nuestra primera reunión. ¡Luis también cumplía mis tres puntos! Era un tio excepcional!. Lo sigue siendo, y nos lo demuestra cada día.
Posteriormente, como los dos son buenas personas... fue fácil "engañarles" para que aceptaran unirse al equipo... ;-)
Si estás buscando un socio y no sabes qué criterio seguir, te recomiendo que te preguntes a ti mismo qué es lo que quieres. A mí me funcionó, y creo que a mi empresa también.
:-)
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Luego tendría que intentar convencerles de que se unieran a nuestro proyecto... pero ese es otro tema.
Pero, ¿qué criterios podría usar para encontrar al socio adecuado?
Empecé a leer. "Lo mejor es que no tengas socios", "lo mejor es que sí". "Lo mejor es un socio financiero", o "uno tecnológico". "Lo mejor es una combinación..".... me repasé todos los blogs posibles (loogic, como no!)sin obtener un criterio válido para mí. Leí algún libro, tampoco. Hablé con gente que había pasado por eso. Cada uno analizaba el tema según le había ido.
Lo cierto es que me dí cuenta de que sólo yo podría definir mi propio criterio.
Pero ¿Qué criterio elegir?. Comencé a crear una lista interminable de valores técnicos, empresariales, económicos y de conocimiento que mis nuevos socios deberían tener.
Después de un par de días de repasos y modificaciones a esa lista, terminé. La lista tenía 3 puntos:
1. Ser buena persona
2. Tener sentido común
3. Ser técnicamente bueno en lo suyo
Lo cierto es que mi lista me sorprendió.
Aún así, me hice una promesa: El socio que entre en Agroterra tiene que cumplir, por este orden, los 3 puntos de mi lista.
Recuerdo que pensé que parecía que estaba buscando pareja.. ;-).
Meses después y con una perspectiva diferente, no puedo estar más contento con mi lista.
Sin duda ser técnicamente bueno (o tener $$) era obvio, pero ser buena persona no es un factor decisivo en la búsqueda de socios, y tampoco lo es tener sentido común.
Sin embargo, para mí lo fue. La vida de una empresa es larga y tener buenas personas a mi lado me motiva cada día, y me da confianza. Me ayuda a trabajar en equipo.
Los problemas siempre surgen, y tener personas a mi lado con una elevada dosis de sentido común me ayuda a superarlos y a encontrar soluciones creativas.
Cuando conocí a Marek Fodor recuerdo que lo primero que pensé - antes de saber quien era - es que parecía ser especialmente muy buena persona. El tiempo lo ha confirmado. Luego tuve la suerte de que sea un tío técnicamente genial.
Contacté con Luis Fáus porque era para mí una persona con enormes conocimientos comerciales - justo lo que buscaba -.
Recuerdo lo contento que salí de nuestra primera reunión. ¡Luis también cumplía mis tres puntos! Era un tio excepcional!. Lo sigue siendo, y nos lo demuestra cada día.
Posteriormente, como los dos son buenas personas... fue fácil "engañarles" para que aceptaran unirse al equipo... ;-)
Si estás buscando un socio y no sabes qué criterio seguir, te recomiendo que te preguntes a ti mismo qué es lo que quieres. A mí me funcionó, y creo que a mi empresa también.
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